Tuesday, July 13, 2010

Honestidad Brutal




Originalmente este post tenía otro nombre, pero Ernesto Gugig -viejo amigo no tanto porque seamos viejos sino porque nos conocemos desde hace tiempo-, me sugirió que siguiendo siempre a Calamaro, utilizara "Honestidad Brutal" por estar más en sintonía con todas las frases que digo en estos párrafos... pensándolo bien, tiene mucha razón y como en mi blog tengo absoluta libertad pues le tomé la palabra y efectué el cambio. El resto del post lo mantuve igual!

Tengo crisis de mediocridad. La rutina, la vida simple, lo común y corriente, hacer lo mismo de siempre: los lunes comenzar la semana, el trabajo tedioso y extremadamente aburrido, los viernes al cine o a cenar, el carro en el taller, el abandono de los espacios y más aún el irrespeto a mis espacios, la desidia de quienes viven en esta ciudad castigada por el destino, el país que nos tocó… todo esto y un futuro sin Norte, sin ese Norte que dejé y que extraño a rabiar, me están volviendo loca.

Antes se tenía al triatlón para aliviar el ocio o una montaña para tener la ilusión, los buenos libros para pasar el fastidio, las películas de autor para sumergirse en problemas más interesantes; ahora es diferente, ahora resulta que hay que compartir pero más aún ceder, ceder, ceder hasta el infinito y sin esperar nada a cambio (¡bull shit!), calarse malcriadeces y llantenes de quiénes de un día para otro pasaron a ser parte de tu entorno, los atropellos, la falta de respeto. En fin, tengo la crisis del “Hombre Mediocre” de José Ingenieros.

Para aliviar la carga me sumerjo en las cosas que me apasionan y que todavía prevalecen en estar precaria existencia: el rock de Calamaro o los 19 Días y 500 Noches de Sabina, la escritura, la espera del hijo, el aferrarme a la idea de buscar visa para un sueño, las decisiones que hay que tomar para saldar las deudas pendientes. De vez en cuando se ve una luz al final del túnel aunque sea tenue y a ratos borrosa.

Aquí va la letra de una canción que he escuchado unas veinte veces. Me gusta, la oigo y la canto, la disfruto en el carro para dejar pasar las imágenes del deterioro, para evitar la angustia que produce el acercamiento de una moto con par de malandros al volante preparados para robarte y producir en uno la mayor de las impotencias o la arbitrariedad de quienes van en la autopista desacatando señales y normas básicas de co-existencia. No más palabras…


Los chicos/ Andrés Calamaro

Si te toca ir arriba, antes que yo,
porque existe la vida eterna,
lleva de parte mía un cucumelo,
por si no llovía en el cielo,

Y de parte de los 22,
se lo das al chico cuartetero,
y dale un abrazo muy largo,
a mis amigos que se fueron primero…

También lleva algunas canciones de nosotros,
Que van a causar gran posterioridad,
Supongo que habrá una ciudad entera
y me sirve de consuelo, si me esperas allá.

Muchos amigos se fueron antes que yo,
y me dejaron solo,
por eso si el invierno hace frío,
también bajo al infierno un poco

Supongo que nadie se va del todo,
espero que exista algún lugar,
donde los chicos escuchen mis canciones,
aunque no los escuche opinar.

Toma una lista de mis amigos ,
quiero convencerlos que vuelvan conmigo,
si no van a esperar mucho, y hace mucho
que los quiero ver.

Por eso si el invierno hace frío,
también bajo al infierno un poco, al infierno un poco.

Toma una lista de mis amigos ,
quiero convencerlos que vuelvan conmigo,
si no voy a esperar mucho, y hace mucho
que los quiero ver.

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